Los perros vagos parecen ser un problema constante en Mejillones. En los últimos años la cantidad de canes ha ido en un sostenido y visible aumento. Los perros pueden hallarse en la extensa playa o también en la plaza para espanto de los turistas que  llegan los fines de semana. Demás está decir que las mordeduras son frecuentes según los reportes de Salud. La calidad de vida de los perros tampoco es la mejor. En los campamentos de Mejillones hay perros con diversas patologías, animales que lisa y llanamente dan lástima por su estado.

Por esto la importancia del trabajo que viene desarrollando Marjorie Méndez Velásquez, a través de la Fundación Alma Animal de Mejillones, la primera en su género en la ciudad del megapuerto. El propósito de la fundación es darles acogida a estos animales, y a la vez esterilizarlos para controlar la población canina de Mejillones y los poblados aledaños de Michilla y Cobija. Marjorie cuenta que ha sido un trabajo bastante complejo, pero que con el tiempo y la ayuda de otras personas comprometidas con los animales, ha podido salir adelante. Hoy la fundación es la dirección obligada al momento de hablar de la población canina de Mejillones.

La iniciativa surgió hace un par de años por el amor que mantiene Marjorie Méndez hacia los animales. Dice que es un amor de siempre. Durante su vida ella ha adoptado varias mascotas. Al comprobar la abundancia de perros abandonados que había en su comuna, decidió llevar a cabo la idea de la fundación. El avance ha sido lento, pero seguro. A través de la donación de un terreno privado pudo levantar un canil, que alberga a alrededor de 70 perros y una veintena de gatos. El albergue de animales es una labor absorbente. El costo es alto para mantener a los animales tanto de dinero como de tiempo.

Marjorie es ingeniera y trabaja en el área industrial en Mejillones. A través de su profesión ha podido solventar parte de la alimentación de los canes. No siempre alcanza. Hay perros de diversos tamaños, por consiguiente, algunos comen más que otros. Por lo menos son 10 kilos de comida de perros diarios. El agua se la aporta a diario la municipalidad. De esta manera el albergue para los animales ha podido subsistir. No obstante falta. Y falta mucho porque siempre hay perros abandonados deambulando en lo que parece un cuento de nunca acabar en Mejillones.

Marjorie afirma que un control efectivo puede darse a través de la esterilización, asunto donde participan veterinarios. Operativos de esterilización ya se han llevado cabo en Mejillones, como en Michilla y Cobija, donde habitan muchos perros abandonados. Marjorie afirma que el control canino asegura una mejor calidad tanto para los animales como para una ciudad cuyo crecimiento ha sido explosivo en los últimos años, basta ver los campamentos.