Conversamos con el profesor Eduardo Verdejo Green, profesional del deporte ampliamente conocido en la ciudad e identificado con su trabajo en la Universidad Católica del Norte. También estrechamente vinculado con las campañas preventivas en accidentes de tránsito. El “profe” Verdejo lo sufrió en carne propia. Un chofer ebrio atropelló y mató a su hija menor Camila, una terrible tarde de noviembre en 2007.

En el mundo se conmemora el penúltimo domingo de noviembre a las víctimas mortales de accidentes de tránsito, y lo hace para generar conciencia sobre la temática. En Antofagasta este año se conmemoró en la plaza El Olivar.

¿Cómo está profesor?

Estamos siempre preocupados por difundir estas cosas para que nuestros conductores tomen las medidas siempre, sobre todo en avenidas como la avenida Argentina que tiene un gran tráfico a alta velocidad. El trabajo preventivo hay que hacerlo desde los niños, los adultos que ya no entendieron las normas o el respeto no hay mucho que hacer. Es fundamental educar en la primera infancia, tal como se hace en temas de medioambiente. Faltan muchas campañas, pero insisto el foco debe estar en los colegios. Si nuestros niños se sensibilizan desde temprana edad seguramente tendrán otra conducta, claro que faltan campañas que se mantengan en el tiempo, que sean sostenibles.

¿Qué pasó con Aún Te Espero?

En un momento determinado hicimos una campaña muy fuerte pero hoy día como que se desvaneció esa idea. En algún momento hubo siete grandes empresas interesadas en la difusión y promoción de la prevención de los accidentes de tránsito. Ojalá algún día se pueda retomar esta u otra iniciativa. Las empresas mineras dieron un gran impulso a esta campaña Aún Te Espero, pero lamentablemente son iniciativas de personas, jefaturas o gerencias que cuando se van se llevan estas cosas, se pierden. Necesitamos fortalecer esto porque los accidentes se producen a diario, más ahora que hay tanto ciclista y escasez de ciclovías. En estas campañas no solo debe estar la empresa privada, también se deben sumar la Municipalidad y el Gobierno Regional.

La animita que recuerda a Camila Verdejo en avenida Argentina con Pezoa Véliz

¿Tienen apoyo?

A nivel de autoridades el apoyo es escaso, los apoyos aparecen cuando se producen las desgracias. Cuando atropellaron a Camila se sintió mucho apoyo ciudadano, hicimos marchas, fuimos a la Municipalidad a la Intendencia, dimos nuestro testimonio en empresas, pero al final te das cuenta que estás remando solo. Como familia tenemos esta animita y el Cristo de la subida a la Coviefi. Son obras nuestras que hicimos como familia y no recibimos ningún apoyo ni siquiera con el riego de las especies que hay acá, yo todos los días vengo con bidones para regar las plantas, yo lo hago por cariño y por último por deporte, pero apoyo de la muni u otra cosa para mantener… nada.

¿La Justicia hizo su pega?

Lo que pasa que cuando se producen estas desgracias uno de inmediato pide cárcel para el causante, pero la justicia no funcionó así. En nuestro caso la Justicia partió de la base que nadie sale de su casa con intención de matar, aun cuando salgan y manejen ebrios. Hay muchos vacíos legales, que no permiten que se haga justicia cuando se mata a alguien. En Japón si tu atropellas con resultado de muerte te quitan de por vida la licencia, acá a los dos años el peruano que mató a mi hija andaba manejando con su licencia. Nunca fue a la cárcel solo tuvo firmas mensuales aun cuando manejaba completamente borracho.

Trágica tarde del 25 de noviembre del 2007

El próximo 25 de noviembre se cumplen 13 años del fatídico accidente y la familia ya prepara como siempre una sencilla ceremonia y convivencia junto a los amigos y vecinos de toda la vida.

A Camila le arrebataron la vida a los 18 años en la avenida Argentina, a la subida de la Coviefi. Camila estaba a punto de entrar a la UCN a estudiar sicología. Había destacado con su rendimiento en el liceo Andrés Sabella y su puntaje PSU así lo acreditó, sin embargo, todo terminó abruptamente a causa del actuar criminal de un ciudadano peruano que conducía con 1.8 gramos de alcohol por litro de sangre. Totalmente ebrio.

En 2019, 1.555 personas fallecieron en accidentes de tránsito, cifra mayor a los años anteriores según datos entregados por la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito (conaset), y que revelan que los chilenos aún no comprenden que tomando medidas de seguridad se podrían evitar la mayoría de estos fallecimientos.

El llamado al respeto de las normas viales, el respeto por las personas, a las conductas preventivas y a la empatía siguen más vigentes que nunca. La memoria de Camila Verdejo nos recuerda eso.

Por Cristián González A.