Nanette Liberona.

Nanette Liberona Concha, doctora en antropología y sociología, es investigadora del Instituto de Estudios Internacionales (INTE) de la Universidad Arturo Prat (UNAP). A su vez, trabaja de académica de la UNAP y es una de las más destacadas especialistas en migraciones. Actualmente está abocada a una investigación sobre tráfico de migrantes.
Fue su experiencia como migrante en Francia la que la hizo abordar la migración como tema de investigación y de interés político y social. Aunque antes de eso, en el liceo donde estudió llegaron muchos hijos e hijas de exiliados que regresaron a Chile en los años 90’ y traían todo un bagaje cultural novedoso, desde Cuba, México, Italia, España. Esto le inculcó un internacionalismo apasionado, vinculado a las luchas sociales de las izquierdas del mundo.

-¿Cómo fue su experiencia en Francia, que por afuera, quizás por la series (Hace poco vi la serie The Eddy), parece un país multiétnico y pluricultural, pero donde claramente hay una derecha bastante nacionalista?

-Fue una tremenda experiencia. Muy intensa, de prácticamente 14 años, en la cual se me dieron muchas oportunidades de desarrollo personal, pero donde también viví situaciones traumáticas, justamente debido al nacionalismo y al abuso de poder -que se puede producir en cualquier contexto político. Es un país de grandes contrastes, pero puedes no ver el patio trasero y quedarte embobado por el lujo y la belleza. Depende con quién te juntes. Yo, al haber realizado mis estudios universitarios en Paris 8, tuve compañeros y compañeras provenientes de distintas partes del mundo, migrantes pobres o no y también personas
francesas que venían de distintas ciudades o incluso pueblos de Francia. Esto me permitió conocer distintas realidades y tener una visión más amplia de ese país.


-¿Por qué llega al norte, y que le interesa de la ciudad en cuanto a investigación?

-Por trabajo, de regreso a Chile luego de doctorarme en Paris 7, no tenía contactos académicos. Trabajé seis meses en una consultora, pero mi pareja seguía cesante y de repente le salió un trabajo en Iquique. Primero se vino él y cuando descubrió el INTE me dijo “preséntate”. Así fue, vine de visita a Iquique y hablé con Marcela Tapia, actual directora del Instituto, ella fue muy amable y me sugirió postular a un proyecto Fondecyt postdoctoral patrocinado por ella. A los dos meses me vine con mi hija de un año y medio. No me fue bien en ese proyecto, pero el INTE me propuso hacer el postdoctorado en otro proyecto, ganando un sueldo simbólico, pero que me permitió insertarme, prepararme para otro concurso y ser finalmente contratada por la UNAP. Me interesó desde el inicio el trabajo en investigación desarrollado por el INTE, centrado en las relaciones transfronterizas. Me interesó sobre todo el emplazamiento de la ciudad, cerca de las fronteras, para poder observarlas y conocerlas en terreno.


-El norte de chile, hasta los años 90 seguía siendo el mismo de «la chilenización» (con discriminación histórica hacia lo andino) y de pronto llega esta oleada de inmigrantes alrededor de 2005 en adelante que sorprende  ¿Cómo ha percibido este proceso donde evidentemente ha reflotado un racismo y discriminación menos solapada, y más evidente? 

-Pienso que el racismo y la discriminación que este conlleva se han exacerbado en los últimos años, si bien se mantiene –como tú dices-hacia lo andino, se potencia cuando lo andino, no es solo “del interior”, sino es también “extranjero”. Entonces, tenemos una
exacerbación del racismo hacia las poblaciones andinas, provenientes de Perú y Bolivia principalmente, lo que he estudiado en profundidad en el Servicio de Salud Iquique, y que, vemos como reaparece cada cierto tiempo, especialmente, en las redes sociales o en la radio. Y la llegada de migrantes provenientes de otros países, en particular la migración afrodescendiente, se enmarca en un medio extremadamente nacionalista, que utiliza a la biología para jerarquizar a las personas y situarlas en una escala de alteridades, en este caso en un extremo inferior. La población afrodescendiente vive el racismo a diario en los
diferentes espacios donde se relaciona y esto se puede evidenciar en el tipo de vivienda al que acceden, en el tipo de trabajo, en las dificultades de sus hijos e hijas en los colegios,
etc.


-¿Chile nunca estuvo preparado para este inmigración, o siempre esperamos que vinieran
los gringos?


-Chile nunca estuvo preparado para nada, todo se hace de improviso, según el (des)criterio de las autoridades autoritarias que hemos tenido casi siempre en la historia de este país, por lo que efectivamente no se imaginó nunca que llegaría una inmigración de otros países que no fueran vecinos y del Caribe. Pero, cuando a principios de los 2000, cuando ya era un hecho que la inmigración aumentaba, la decisión política fue declarar a Chile como “país de acogida”, en 2008. Justo en ese año una mujer migrante dio a luz en el baño de un hospital en Santiago, revelando la discriminación de la que son víctimas las personas
migrantes en los servicios públicos. Entonces, como siempre, nos damos cuenta de que las decisiones políticas para hacerse cargo de nuevos fenómenos o procesos sociales son y siguen siendo totalmente irresponsables, descontextualizadas, desinformadas. Lo que interesa es parecer que se hacen bien las cosas.


-El acarreo de inmigrantes ilegales hacia chile parece una constante en los últimos años, sin embargo obviamente no hay una cuantificación ¿en qué condiciones llegan esas personas, y por qué deciden por Chile, siendo un país no garantiza vivienda entre otras cosas, según lo que usted ha investigado?


-El aumento del ingreso por pasos no habilitados captado por la PDI ha permitido evidenciar y, de alguna manera cuantificar, las tendencias de los ingresos irregulares. No hay personas ilegales, los actos que se cometen son los que podrían denominarse así. Solas leyes, con su sistema de visado y las restricciones a la movilidad humana las que irregularizan a las personas que migran, las que han ido en aumento en los últimos años, especialmente desde 2018. Dicho esto, respondo a tu pregunta. Las personas que llegan a Chile en estas condiciones llegan principalmente endeudadas y sin dinero, con su salud deteriorada, debido a los riesgos vividos durante el trayecto y a los abusos y los distintos tipos de violencia de la que fueron víctimas. Eligen Chile, porque la imagen que este país vende hacia el exterior, es muy falsa. Es la imagen del éxito del neoliberalismo, sin mostrar las externalidades que este sistema provoca. Entonces, se presenta como un país estable y tranquilo. Además, los familiares y amigos que llegaron antes, no cuentan las penurias que viven en Chile, para no preocupar a quienes se quedaron en casa, solo cuentan cuánto están ganando en dólares, lo que en general parece harto, debido al diferencial del cambio de la
moneda.


-¿Cómo podría definir a un coyote, cómo y de qué manera opera? 


Esa es una pregunta muy difícil, porque aún no termino mi investigación sobre el tráfico de migrantes, pero te podría decir que no hay un solo tipo de “coyote”. En todo caso, los coyotes se insertan en un Sistema de Explotación de la Movilidad Humana, que se
reproduce debido a las restricciones de las políticas migratorias y a la precarización de la vida a nivel global. A nivel local, los coyotes podrían ser considerados facilitadores, guías; en Ecuador incluso se habla de “patronos de viajes”, a los que les prenden velas cuando el viaje a culminado bien. Tienen una posición ambigüa. Las personas forzadas a migrar de manera clandestina dependen de los coyotes, por eso, en muchos casos, estos abusan de ellas, les roban, las exponen a riesgos y también a violencia sexual. Pero no es una generalidad.


-La trata de blancas también parece lejana y adscrita al ámbito policial, pero parece más
común de lo que se cree, lo mismo que el trabajo infantil de inmigrantes en cuanto a
costurería en época de uniformes escolares ¿Que ha podido investigar al respecto? ¿Algún
caso que le haya llamado la atención?

-Hoy en día ya no se habla de trata de blancas, sino de trata de personas y efectivamente es un hecho que este fenómeno se presenta cada vez más con mayor frecuencia en Chile, debido una vez más a las restricciones de las políticas migratorias que dificultan la migración segura, exponiendo a las personas a migrar bajo la dependencia de un tercero. La diferencia entre el tráfico y la trata es que en la trata hay explotación laboral o sexual. Y, en Chile, ha sido muy difícil penalizar la trata porque se judicializa como explotación laboral solamente. Y esto se debe a que la explotación laboral está tan generalizada en el país, que no se distingue cuando además hay coerción de la movilidad de una persona. Quiero decir que hay muchos casos de trata que pasan desapercibidos, solo se mediatizan los grandes casos, en los que hay muchas personas involucradas o personas influyentes o públicas. Desconozco los temas de trabajo infantil, no los he estudiado, ni me han informado, sin embargo, sé que existe explotación laboral en el caso del rubro textil, donde podrían haber casos de menores de edad trabajando perfectamente, pues laboran en condiciones de clandestinidad donde todo puede pasar.


-La pandemia ha evidenciado la precarización de la situación de un grupo representativo de inmigrantes tanto en Santiago, pero especialmente en el norte ¿Qué piensa del manejo del gobierno al respecto? (En Antofagasta por ejemplo se le dijo a un grupo de colombianos que demandaba regresar a su país en el consulado, que les ponían el avión pero no podían regresar en nueve años).

-Creo que el manejo de la pandemia ha sido desastroso, no se ha tomado ninguna medida de forma responsable y además se ha evidenciado un racismo estructural de manera muy clara. El ejemplo que tu das es uno, también la forma en que se desecharon las personas bolivianas hacia Iquique desde Providencia, bajo engaño y abandono de las autoridades. El problema más grave ha sido, creo, que no se ha velado por la protección y seguridad de la vida de las personas, y en especial, de las personas migrantes. Al contrario, se ha aprovechado de esta situación para marginarlas aún más y para exponerlas al contagio, y de paso, motivar su ida del país.


-Uno de los puntos más complejos fue trasladar inmigrantes bolivianos desde Santiago a Iquique, en varios buses, algunos de ellos contagiados con Covid. Si bien es una situación puntual donde hay evidentes situaciones discriminatorias desde el trato hacia losinmigrantes hasta el centralismo, ¿Qué opina de la forma como se manejo este proceso?-

-Bueno, lo que te dije anteriormente, el manejo de este proceso reveló el racismo estructural de la política migratoria, es decir que se combinan todos los elementos y las dimensiones para reproducir la inequidad. El racismo jerarquiza a las personas, en este caso, los y las migrantes bolivianos/as fueron tratados/as como si sus vidas no importaran, pues se sitúan en el nivel más bajo de la jerarquía social. De esta manera, las personas quedan más vulnerables y pueden ser mejor explotadas.